Taller de crochet en Algorta

Clases presenciales de ganchillo en un espacio creativo donde aprender, desconectar y crear con calma.

Un espacio para ti

Un lugar donde el tiempo va a otro ritmo

En Maider Crochet Toki encontrarás algo que cada vez cuesta más: un espacio tranquilo donde hacer algo con las manos, sin pantallas, sin prisa y sin presión. El ganchillo es el pretexto perfecto para desconectar, concentrarse en el presente y llevarte a casa algo creado por ti.

El taller está en Algorta, con ese aire de mar que se cuela por las ventanas, en un local pequeño y cuidado donde los grupos reducidos hacen que la experiencia sea personalizada desde el primer día. Da igual si nunca has tenido un ganchillo en la mano: aquí se empieza de cero y se avanza a tu ritmo.

Grupos de hasta 8 personas

Clases pensadas para que puedas preguntar, equivocarte y aprender sin perderte entre el grupo. Atención real, no masiva.

Horarios flexibles

Elige entre 1, 2 o 3 días a la semana. Hay clases en horario de mañana y de tarde para que encaje en tu semana sin esfuerzo.

Todo lo que necesitas está aquí

El taller tiene ganchillos e hilos de uso comunitario para practicar desde el primer día. No hace falta traer nada para empezar.

¿Curiosidad? Eso es suficiente para empezar

Escríbeme y te cuento cómo funciona el taller, qué días hay hueco y por dónde empezamos.

Quién soy y cómo empezó todo

Soy Maider, y el crochet llegó a mi vida de una forma muy sencilla: buscando algo que hacer con las manos en los ratos tranquilos. Lo que empezó como una afición fue convirtiéndose poco a poco en algo mucho más grande: una forma de meditar, de crear, de conectar con otras personas.

Con el tiempo, lo que más me gustó no fue solo tejer, sino enseñar. Ver cómo alguien que llega sin saber coger el ganchillo se lleva a casa su primera pieza terminada es una de esas satisfacciones que no tienen precio.

Por eso abrí Maider Crochet Toki: para crear un espacio donde compartir esa experiencia con quien quiera vivirla.

Lo que dicen mis alumnas

  • Más que una clase de ganchillo, es un momento para desconectar. El espacio es precioso y muy acogedor, perfecto para dejar volar la imaginación. Gracias a la profesora Maider, que es un encanto y cuida cada detalle con muchísima paciencia, te sientes como en casa desde el primer minuto. Hay una energía muy especial en este local.
    Itziar Usue
  • Un agradable espacio donde estimular tus manos y tu cerebro. El crochet es terapéutico. Con Maider, más.
    Marta Casanova
  • Si de verdad quieres aprender crochet, no lo dudes: el primer día ya te va a enganchar. Profesora profesional, con muchas ideas, explica fenomenal. Los grupos son muy agradables, se te pasa el tiempo volando y el sitio es muy agradable. Doy un 10 a todo. ¡No te dé pereza, llama y no te arrepentirás!
    Maria Ángeles Gutiérrez
  • Me encanta porque aparte de aprender somos una familia, sirve de terapia y nos apoyamos unas a otras.
    Ainhoa Sánchez
  • Gracias Maider por crear un lugar tan acogedor donde poder compartir mientras creamos. Una profesional de 10 que pone todas las facilidades para que te encuentres a gusto. ¡Todo un descubrimiento!
    Jone Fidalgo
  • Maider es encantadora. Tiene muchísima paciencia para explicar cada paso de la labor al ritmo de cada alumna. Es como aprender pasando un buen rato entre amigas.
    Bihotz Garcia
  • He empezado este año el curso de crochet, apenas conocía este mundillo y me está gustando mucho gracias a Maider, que está muy pendiente de lo que voy haciendo y siempre me ayuda. Explicaciones muy buenas y se adapta a mis gustos y necesidades. Recomendable 100%.
    Pilar C.
  • Maider es una profesora fantástica para principiantes. Asistí a su clase durante un año entero y aprendí muchísimo. Es una persona muy amable, paciente y cariñosa, y una gran referente en la comunidad. Sin duda, recomiendo sus clases.
    Lauren Murphy
  • Hice un taller en el local de Maider. Tiene mucha paciencia y explica súper bien. El tiempo se pasa volando porque te sientes como en casa. Te ayuda y te da ideas para proyectos mientras tejes y charláis. ¡Muy recomendable!
    Naia Gandi

Preguntas frecuentes

¿Necesito experiencia previa?

Para nada. Las clases están diseñadas para que puedas empezar desde cero absoluto. No hace falta haber cogido un ganchillo en la vida — eso se soluciona en la primera sesión. Y si tienes algo de experiencia previa, te ubicamos en el nivel que te corresponde.

¿Las clases incluyen materiales?

Los materiales no están incluidos en el precio mensual, pero el taller dispone de ganchillos e hilos de uso comunitario para que puedas practicar desde el primer día sin necesidad de comprar nada todavía. Cuando vayas avanzando te orientaré sobre qué materiales irte haciendo poco a poco según tus proyectos.

¿Puedo recuperar una clase si falto?

Sí, siempre que haya un hueco disponible en otro grupo o en otra franja horaria. Es importante avisarme con antelación para poder mirar la disponibilidad. Ten en cuenta que los días festivos no son recuperables.

¿Hay límite de edad para apuntarse?

La edad mínima es de 10 años. A partir de ahí, el crochet no entiende de edades: en el taller conviven alumnas de generaciones muy distintas y eso, lejos de ser un problema, forma parte de la magia del espacio.

¿Cuándo puedo apuntarme?

En cualquier momento del curso, siempre que haya plazas disponibles. Contacta conmigo y miramos qué días y horarios encajan mejor contigo.

¿Qué pasa si el taller no es para mí?

Sin drama. La clase suelta de 2 horas existe precisamente para que puedas probar sin compromiso antes de apuntarte a un plan mensual. Si después de probar decides que no es tu momento, lo entiendo perfectamente.